Viaje a Córdoba

Habrán mil lugares más en Córdoba, pero en viaje exprés con bebé, este fue nuestro recorrido:

Aprovechando el buen tiempo y días libres, nos fuimos con nuestro niño a Córdoba (29 de marzo al 2 de abril de 2017, en esos momentos no lo sabíamos, pero…2.0 también vino, y sí…os lo contamos más de 5 años después…lleva desde entonces en borrador 😅).

Para que no se hiciera tan pesado, salimos por la tarde para cenar y dormir en Albacete.

Al día siguiente, salimos sin prisas hacia Córdoba. Nuestro hotel (Eurostars El Conquistador), estaba en uno de los laterales de la mezquita. NOTA 1: no hacer caso del GPS que te lleva por calles por donde los rascones de los coches están por doquier…NOTA 2: como está prohibido circular por la zona del centro y hay cámaras (multa de 100 €), el hotel debe de pedirte la matrícula para notificarlo y ahorrarte el susto.

Por la tarde dimos un paseo por los alrededores de la mezquita, cruzamos el puente romano, vimos la torre de Calahorra (por fuera) y bajamos al parque de Miraflores, donde 1.0 se lo pasó de lo lindo. Tiene forma de barco, así que entre el timón, los toboganes…al final nos fuimos ya de noche…una cosa que nos llamó la atención (ya que no lo habíamos visto previamente), es una excavadora, los niños se sientan y con 2 mandos, manejan la pala de la excavadora y pueden coger la tierra, dar vueltas…

Por la noche, cenamos en El Abanico, muy cerquita de la mezquita y haciendo esquina con la Calle de las flores.

Al día siguiente, fuimos por la mañana a ver la Mezquita (10€/adulto). El peque estaba muy emocionado (estaba en periodo sensible desde hacía medio año con las campanas, relojes y veletas) con subir al campanario…pero nos dijeron que no estaba permitida la entrada a menores de 7 años.  Después de un pequeño berrinche porque él ya estaba subiendo las escaleras y llevaba desde el día anterior con la idea, nos pusimos a jugar con todos los chorros de agua de las fuentes, a saltar conductos de agua…y se relajó.

Antes de entrar, ya le habíamos explicado un poco lo que íbamos a ver, también compramos este libro, para que fuera comprendiéndolo un poco mejor. ¡Se mostró encantado al ver que todo salía en su cuento!

Cuando estuvimos en el interior, le dijimos que tenía que buscar: un colmillo de un elefante, un águila, una cabeza de león y un buey. Pues entre eso y el efecto de las vidrieras sobre el suelo, estuvo entretenido toda la mañana. Además, fue el que descubrió el colmillo del elefante colgando en el techo, así que encantado…lo estuvo repitiendo durante semanas.

Después nos fuimos a ver el Alcázar de los Reyes (4’5€/adulto), y tuvimos una 2ª decepción al no poder subir niños < 10 años a las torres…así que lo distrajimos antes de que se diera cuenta y nos fuimos, sobretodo, a pasear por los jardines.

Como aún era pronto, fuimos a ver un típico patio andaluz de un barrio cercano y comimos posteriormente el Potro Andaluz.

A la salida fuimos a ver los baños del Califa (2’5 €/adulto) y a descansar un poquito al hotel.

Por la noche cenamos (previa reserva) en La Trenqueta.

Al día siguiente, fuimos a Medina Azahara. La entrada es gratuita para miembros de la UE. En el museo ponen un vídeo con una reconstrucción virtual donde te van explicando un poco cómo estaba distribuida la ciudad y te puedes hacer una idea de lo que verás a continuación. El peque no aguantó todo el vídeo, así que nos fuimos hacia la ciudad…

Los autobuses lanzadera salen cada 20 minutos aproximadamente y cuestan 2’1€ ida y vuelta.

A sus 27 meses, se le hizo un poco largo, así que tuvimos que cogerlo al brazo varias veces durante el trayecto. Fuimos jugando a escondernos en los arcos y le llamó mucho la atención el wc de la época…😉

Después comimos en un fast food italiano (El Pomodoro) que estaba cerca de la Ciudad de los Niños, y después de una merecida siesta de L, nos metimos en EL PARQUE de los parques. ¡Ojalá tuviéramos nosotros uno así en Valencia!

Aquí tenéis una foto de los horarios y de las zonas.

A destacar (cosa que nos parece geeeenial) la zona de juegos de agua, con un molino de agua, tornillo hidráulico de Arquímedes, balsa para pasar de un lado al otro mediante cuerda…

S tiene la suerte de vivir en Suiza, y allí todos los parques son así…pero en vez de estar hechos de hierro, caucho y cemento como los nuestros…todos de madera…100% natural e integrado en la naturaleza…Repito…¡Ojalá tuviéramos nosotros uno así!

Aquí dejamos alguna de las imágenes.

Tienes posibilidad de celebrar allí los cumpleaños, zona de merenderos, zona para los más pequeños, para más mayores (hay un monitor que está controlando p.ej. la tirolina). Está prohibido fumar en el parque (multa) y no está permitido sentarte  a comer en el césped.

Llorando porque no se quería ir (el paraíso hecho real, ¡a ver quién quería irse!) y sucio de arriba debajo de todo lo que jugó, fuimos directos a la ducha y corriendo a cenar. Fuimos por la orilla del río y cenamos en uno de los bares que había por allí.

Al día siguiente, ya volvíamos, fuimos a hacer alguna compra de última hora y partimos (contentos y repitiendo todo lo que habíamos visto en la mezquita) hacia casa.

Si tenemos algún lector/lectora de Córdoba ¿nos hacéis alguna recomendación para nuestra siguiente visita? ¡¡Gracias!!

*Escrito desde inicios de 2017. Ya tocaba publicarlo ¿no? Por tanto, puede que precios, horarios, etc se hayan modificado en los más de 8 años de retraso que llevamos y haya cerrado algún sitio de restauración. 🤭 Pero había que darle salida de una vez 😅 Lo hemos publicado tal cual lo hicimos, y en el próximo viaje con niños… prometemos actualización a tiempo

Tags: Córdoba, La ciudad de los niños, Medinaceli, Patios, Patios andaluces

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